Cuando era pequeña, las tardes de los 3 primeros días de pascua eran días de juegos con los amigos, de ir a visitar los monumentos típicos de la zona, pero sobre todo, de cenas y meriendas. Meriendas que nuestras abuelas, o madres, nos preparaban con antelación. Días antes de llegar la pascua, normalmente los jueves, se hacía "de horno", es decir, se preparaban las meriendas que nos íbamos a llevar cuando saliéramos con los amigos. Normalmente se preparaban las típicas Monas de Pascua, cariñitos, galletas, panets de satgí, rollos de anís y estos rollos de vino.
Esta es la típica receta que pasa de generación en generación, que gusta a todo el mundo, ya que nos recuerda a nuestra infancia.
Es una receta muy sencilla, que no tiene casi complicación. Ideal para preparar con los niños.